14 Abr 2015
abril 14, 2015

Qué revela nuestra forma de caminar

0 Comment

Nuestra forma de caminar, puede revelar muchos aspectos sobre nuestra personalidad. Todo lo que hacemos con nuestro cuerpo comunica algo: forma de comportarnos, estado de ánimo, cómo interactuamos con los demás etc.

Cuántas veces hemos oído a nuestros padres o abuelos decidnos: “Camina derecho”, “no bajes los hombros”, pero ¿les hicimos caso? Seguro que en muchas ocasiones, no.

El caminar es un reflejo directo de la manera en que procesamos nuestras motivaciones internas.

Ya lo dijo Antonio Machado:

Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Y dependiendo como hagamos ese camino aportaremos mucha información sobre nuestra personalidad y nuestra manera de trabajar a los demás.

Caminantes

Si arrastramos los pies, comunicamos cansancio, apatía, indiferencia hacia la situación en la que se está, por lo que en un ambiente profesional, no deberíamos hacerlo nunca, dado que lo que necesitamos trasmitir es disposición, energía etc.

Si caminamos de forma enérgica comunicamos seguridad en uno mismo y disposición para actuar, esto está bien, siempre y cuando queramos trasmitir dinamismo y que la eficiencia lo es todo para nosotros. Cruzar el primero la línea de meta es nuestra prioridad. La parte negativa, es que los demás pueden percibirnos como alguien seco, directo e insensible.

Si caminamos con la vista en alto demostramos poder y superioridad. Muchos piensan que está es la manera correcta, pero quizás en ocasiones genere rechazo o miedo a las demás personas. Lo más correcto es llevar una vista al frente.

Si caminamos con las manos en los bolsillos, indicamos no estar muy satisfechos con nuestra imagen corporal, con la ropa que estamos usando, o con la situación que te rodea.

Si caminamos con el móvil en la mano indicamos que podemos gestionar varios temas a la vez, que nos gusta ahorrar tiempo y esfuerzo. La imagen que trasmitimos es que somos personas polifacéticas, pero nuestros acompañantes pueden encontrarnos demasiado dispersos en otros temas, y que no les prestamos la debida atención.

Si caminamos saltándonos los pasos de peatones, comunicamos la necesidad de no parar. Además de ser arriesgado, los demás lo pueden percibir como persona especuladora, capaz de conseguir lo que se propone, pero también en un momento dado podría aportar poco rendimiento por falta de planificación.

Si caminas observando cada detalle, denota que eres una persona que te gusta estudiar todo lo que te rodea. Persona que cree que el Networking ofrece posibilidades de avanzar en tus propósitos, pero puede que a tus clientes potenciales el verte tan centrado en los demás, pueda resultarles poco fiable.Forma de caminar

Por todo ello, la manera en que caminamos es algo que debemos tener presente y en cuenta, dado que de forma inconsciente comunicamos todo lo que sentimos y pensamos. No tenemos que fingir, pero deberíamos pensar que imagen deseamos proyectar ante la gente.

Quizás es el momento de pensar: ¿cuál es tu estilo de caminar?

Leave a Reply